Con casi la mitad de todos los estadounidenses negros e hispánicos luchando contra la obesidad, esta legislación ampliaría significativamente la cobertura de Medicare para el tratamiento de la obesidad en las comunidades de color afectadas de manera desproporcionada por la epidemia de obesidad
WASHINGTON, D.C. — Hoy, Health Equity Coalition for Chronic Disease (HECCD) elogió a los líderes del Congreso en el Senado y la Cámara de Representantes de los Estados Unidos por presentar la Treat and Reduce Obesity Act (TROA), una legislación histórica en materia de atención médica que ayudará a modernizar la política sobre la obesidad, abordar las desigualdades raciales dentro del sistema de salud, y contribuir a eliminar las barreras a la atención y el tratamiento de la obesidad para las comunidades de color. La epidemia de obesidad es una de las peores crisis de salud pública en los Estados Unidos y una que afecta de manera desproporcionada a las comunidades de color, con un 60% de las mujeres negras y casi la mitad de todos los estadounidenses negros e hispánicos afectados.
El proyecto de ley ampliaría significativamente la cobertura de Medicare para las pruebas de detección, el tratamiento y las terapias aprobadas por la FDA para la obesidad, como los medicamentos contra la obesidad, eliminando las barreras para millones de estadounidenses que viven con esta enfermedad crónica. La presentación del proyecto de ley se da mientras el impulso para actualizar la política sobre la obesidad crece rápidamente entre los principales defensores de la salud, líderes de equidad racial y expertos médicos del país, quienes han estado exhortando a los líderes del Congreso y de la administración a tomar medidas inmediatas para ampliar el acceso a una atención integral de la obesidad para las comunidades de color afectadas de manera desproporcionada por la epidemia de obesidad.
La Dra. Elena Rios —presidenta y directora ejecutiva de la National Hispanic Medical Association y copresidenta de Health Equity Coalition for Chronic Disease— emitió la siguiente declaración:
“Health Equity Coalition for Chronic Disease elogia al Senado y a la Cámara de Representantes de los Estados Unidos por presentar la Treat and Reduce Obesity Act, un primer paso fundamental para abordar la creciente epidemia de obesidad de nuestro país y su impacto desproporcionado en las comunidades de color. Nuestras políticas de salud actuales le niegan a millones de personas de color el acceso a la atención que necesitan para tratar esta enfermedad crónica y mortal, perpetuando las desigualdades en salud y preservando las raíces del racismo sistémico que han puesto el acceso a la atención médica fuera del alcance de millones de estadounidenses negros y morenos. La Treat and Reduce Obesity Act es vital para comenzar a actualizar y modernizar la política sobre la obesidad, con el fin de garantizar que estemos eliminando las barreras a la atención y el tratamiento para las comunidades que cargan de manera desproporcionada con el peso de esta enfermedad. Exhortamos al Senado y a la Cámara de Representantes a aprobar esta legislación sin demora.”
La TROA es el primer paso significativo que los líderes del Congreso han tomado para contener la crisis de obesidad desde la presentación de la Health Equity Accountability Act el año pasado. Miembros del Congreso de ambos partidos han reconocido la importancia de esta cobertura, y cientos de miembros del Congreso se han sumado a la legislación como copatrocinadores cuando fue presentada en sesiones legislativas anteriores.
En una conversación con Obesity Action Coalition el año pasado, el representante Raul Ruiz, M.D. (D-CA) —copatrocinador original de la TROA— dijo: "Para que estemos mejor preparados para las pandemias, para que reduzcamos los costos de atención médica, para que reduzcamos las tasas de diabetes, hipertensión y otras enfermedades que pueden derivar en otras morbilidades, abordar la obesidad ahora en nuestro país es una inversión inteligente". El representante Brad Wenstrup, M.D. (R-OH) también comentó el año pasado: "Abordar la obesidad significa que menos estadounidenses avanzarán hacia la diabetes, quizás, y otras afecciones de salud. Lo que vimos durante el punto álgido de la COVID fue que los pacientes más vulnerables eran aquellos con diabetes y con obesidad. Este es un problema de salud importante en los Estados Unidos y no podemos simplemente verlo como algo que hay que estigmatizar".
El impacto de la obesidad en las comunidades de color impulsa el momento para actuar
La epidemia de obesidad es una de las peores crisis de salud pública en los Estados Unidos y continúa aumentando a niveles sin precedentes: el 60% de las mujeres negras y casi la mitad de todos los estadounidenses negros e hispánicos viven ahora con obesidad. Esto pone a las comunidades de color en mayor riesgo de sufrir otras enfermedades crónicas graves: los estadounidenses negros tienen un 77% más de probabilidades de ser diagnosticados con diabetes tipo II y son más propensos a tener presión arterial alta que cualquier otro grupo poblacional. Los indígenas americanos y nativos de Alaska también tienen un 50% más de probabilidades que los estadounidenses blancos de vivir con obesidad, y estas cifras siguen creciendo en todos los grupos. La American Medical Association designó la obesidad como enfermedad crónica en 2013, y el número de estados con altas tasas de obesidad en adultos se ha más que duplicado desde 2018.
A pesar de este peligroso aumento, Medicare continúa excluyendo los medicamentos contra la obesidad aprobados por la FDA de la cobertura de la Parte D de Medicare, lo que ha llevado este año a líderes nacionales a alzar la voz y exigir medidas inmediatas. Entre los defensores nacionales de la salud, líderes de equidad racial y expertos médicos que este año exhortan a tomar medidas se encuentran:
Health Equity Coalition for Chronic Disease publicó un documento técnico en junio en el que expone lo que está en juego para las comunidades de color, argumentando que "el reloj avanza" y que "ahora es el momento de cambiar las políticas" para brindar atención integral y tratamientos a las personas que padecen la enfermedad de la obesidad, y se unió a 30 líderes nacionales de la equidad en salud y defensores de la obesidad para exhortar a CMS a ampliar el acceso a la atención de la obesidad para las comunidades de color.
American College of Physicians (ACP) anunció en abril una nueva iniciativa destinada a promover el acceso equitativo a la atención de la obesidad. ACP planea utilizar la educación médica, la incidencia política y las alianzas para promover una cultura libre de estigma en la que pacientes y médicos colaboren para prevenir y manejar esta afección crónica cada vez más común, garantizar un acceso equitativo a la atención para los pacientes y ayudar a contrarrestar la desinformación pública sobre las causas de la obesidad, el estigma que la rodea y los problemas de equidad relacionados con su tratamiento.
American Medical Association envió una carta a CMS en enero, exhortando a la cobertura de los medicamentos contra la obesidad en la Parte D de Medicare: "Estos servicios y programas de tratamiento deberían considerarse "esenciales" bajo las 10 categorías de EHB exigidas por la ACA. Por ejemplo, los dispositivos de automedición de la presión arterial y los programas de cambio de estilo de vida deberían entrar en la amplia categoría de "servicios preventivos y de bienestar y manejo de enfermedades crónicas", y los medicamentos combinados de dosis fija para la hipertensión y los medicamentos contra la obesidad deberían estar cubiertos bajo la categoría de "medicamentos recetados"." Esto se dio tras la publicación de la estrategia integral de la AMA para abordar la obesidad y reducir las barreras a la atención.
American Medical Women's Association publicó un documento técnico y un llamado a la acción sobre la obesidad en diciembre de 2022, en el que afirma: "Las estrategias para tratar y abordar la obesidad no son iguales para todos. Se necesita un enfoque clínico multifacético para la obesidad... Un gran desafío es la cobertura… Los medicamentos contra la obesidad no están cubiertos por la Parte D de Medicare, el plan de seguro para la mayoría de los estadounidenses mayores. La política actual de Medicare excluye las terapias etiquetadas como agentes para "perder peso" o "aumentar de peso". Esto puede representar un desafío importante para los pacientes cubiertos por planes comerciales que pierden esa cobertura al cambiar a Medicare. La falta de cobertura también transmite el mensaje tácito de que el tratamiento de la obesidad no es esencial, aunque los estudios han demostrado lo contrario. ... La falta de cobertura de seguro hace que el tratamiento esté fuera del alcance de muchos pacientes, particularmente aquellos de nivel socioeconómico más bajo y que viven en zonas históricamente desatendidas."
American Diabetes Association puso en marcha su iniciativa de acceso al tratamiento de la obesidad, que incluye una serie de nuevos recursos en su sitio web. El director médico de ADA destacó la postura de ADA en un artículo de opinión en STAT News: "Medicare prohíbe específicamente cubrir el reembolso de los medicamentos contra la obesidad. Como resultado, los profesionales de la salud se ven obligados a tratar a los pacientes sin acceso a herramientas clínicamente comprobadas y efectivas para promover la pérdida de peso, incluidas las terapias farmacéuticas aprobadas por la FDA para tratar la obesidad.
El sistema de salud y las aseguradoras deben tomar la obesidad en serio. Para hacerlo, deben comenzar por garantizar que los pacientes y los profesionales de la salud tengan acceso a toda la gama de protocolos de tratamiento basados en evidencia, seguros y eficaces, a través de una cobertura de seguro integral.”
La Dra. Angela Fitch, directora asociada del Massachusetts General Hospital Weight Center y profesora en Harvard Medical School, dijo durante un evento en junio: "La mayor barrera para la atención hoy en día es en realidad el acceso a la atención de dos maneras: una es la cobertura de seguro para la atención. Y la segunda es el volumen absoluto de pacientes que buscan atención hoy en día. Así que creo que se complica por ambas cosas. Ya saben, no es un problema que se resuelve de una sola vez… Necesitamos hacer algo con urgencia para intentar brindar un mejor acceso al tratamiento efectivo, porque realmente no debería permitirse que las personas no tengan acceso a él… Entendemos que hay implicaciones de costo al tratar la obesidad, pero también hay ahorros de costos dramáticos."
Debra Fraser Howze, fundadora de ChooseHealthyLife, argumentó en un evento en junio que, si bien el 40% de los estadounidenses mayores de 60 años viven con obesidad, CMS no cubre la gama completa de la atención de la obesidad, lo que está creando un desastre de salud especialmente para los estadounidenses de color que envejecen: "Con decenas de miles de personas que ingresan a Medicare cada día en Estados Unidos… todos estamos entrando al sistema, y lo aterrador de esto es que estamos entrando al sistema obesos y enfermos. Y la pregunta es: si CMS no aborda esto, porque es un problema de Medicare, y todos estos otros programas de salud sí dan acceso, ¿qué hacemos?"
Daniel E. Dawes, director ejecutivo del Satcher Health Leadership Institute, en junio expuso en la CMS Health Equity Conference cómo la epidemia de obesidad tiene sus raíces en fallas sistémicas que continúan negando tratamientos a quienes los necesitan: "La obesidad es una enfermedad que contribuye a muchas comorbilidades, se ve agravada por muchos de los determinantes sociales de la salud en los que pensamos, y afecta de manera desproporcionada a las personas de color… En 2001, el informe del Cirujano General del Dr. David Satcher llamó la atención sobre esto, y aquí nos encontramos en 2023, todavía debatiendo si clasificar o no la obesidad como enfermedad crónica y qué niveles de acceso a los tratamientos para combatirla están disponibles… Esas decisiones limitantes —cómo clasificar la enfermedad y quién obtiene acceso a los tratamientos que la combatirán— son precisamente los determinantes políticos de la salud que tienen la capacidad de generar un cambio significativo y duradero."
La Dra. Fatima Cody Stanford, profesora asociada de medicina en Harvard y una de las principales expertas en obesidad del país, argumentó en la convención de National Action Network en abril que la falta de acceso al tratamiento de la obesidad está matando a las comunidades de color: "La obesidad es la enfermedad crónica número uno en la historia de la humanidad… Pero hablemos de lo que realmente nos está matando cada día. Solo el 1% de nosotros recibe tratamiento con medicamentos para tratar nuestra obesidad."
El Dr. Garfield Clunie, presidente de National Medical Association, argumentó en abril que la falta de acceso a los medicamentos contra la obesidad está creando una crisis de nivel pandémico dentro de las comunidades de color: "La gama completa de tratamientos enfrenta barreras significativas por parte de los proveedores de atención médica, los formuladores de políticas, las aseguradoras y la opinión pública, porque las personas simplemente no creen que la obesidad sea una enfermedad crónica. Muchos no reconocen que las decisiones de estilo de vida no siempre son efectivas, y no se dan cuenta de las desigualdades en el acceso al tratamiento. Medicare —que atiende a millones de estadounidenses negros e hispánicos— niega la cobertura de los medicamentos contra la obesidad."
National Council on Aging argumentó en febrero que abordar la obesidad entre los adultos mayores requerirá que Medicare cubra la gama completa de tratamientos: "La atención de la obesidad también sigue estando fuera del alcance de decenas de millones de estadounidenses mayores porque Medicare no reconoce la obesidad como una enfermedad grave, lo que crea una brecha en la gama completa de atención para todos los adultos mayores que viven con obesidad. Es hora de reconocer la obesidad como una enfermedad crónica grave para que podamos construir un enfoque integral y equitativo para la prevención y el manejo de la obesidad."
Seis organizaciones estadounidenses, entre ellas The Obesity Society, Academy of Nutrition and Dietetics (la Academia), American Society of Metabolic and Bariatric Surgery (ASMBS), Obesity Action Coalition (OAC), Obesity Medicine Association (OMA) y Strategies to Overcome and Prevent (STOP) Obesity Alliance, colaboraron para elaborar una declaración de consenso sobre la obesidad, con el objetivo de abordar los diversos obstáculos que enfrentan estas organizaciones al impulsar esfuerzos para mejorar el acceso al tratamiento de la obesidad y reducir el estigma y el sesgo en torno al peso relacionados con la enfermedad. La declaración deja claro: "Toda persona con obesidad debería tener acceso a un tratamiento basado en evidencia."
Obtenga más información sobre Health Equity Coalition for Chronic Disease en www.HealthEquityAction.org.
Para solicitudes de prensa, comuníquese con Shafeeqa Kolia a Shafeeqa@precisionstrategies.com.
