Comentario: La obesidad alcanza niveles de pandemia en las comunidades de color

La obesidad es una enfermedad crónica y debe tratarse como tal, afirma el Dr. Garfield Clunie, presidente de la National Medical Association. (NMA)
Como médico, agradezco que mis colegas y colaboradores de salud pública hayan adoptado un enfoque muy centrado en la pandemia de COVID-19, con la intención de salvar la mayor cantidad de vidas posible. Es en este contexto donde me pregunto, con curiosidad, por qué la urgencia de nuestra nación por frenar la curva de la obesidad palidece en comparación con nuestra dedicación a erradicar la COVID-19.
Durante tres décadas, se ha demostrado que la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, y no un defecto de carácter, una elección o una falta de disciplina, como algunos sectores de la sociedad podrían hacernos creer. Le ha costado la vida a nuestros seres queridos, con un conjunto particular de consecuencias para las comunidades de color.
Casi la mitad de los adultos negros no hispánicos y de los adultos hispánicos vive con obesidad, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. La comunidad de salud pública ahora afirma que reducir las tasas de obesidad años atrás podría haber salvado miles de vidas cuando azotó la COVID-19, incluidas más de 20,000 vidas de estadounidenses negros. La gravedad de la obesidad sigue sin abordarse y sigue mayormente sin tratarse en las comunidades negras, latinas y otras comunidades históricamente desfavorecidas.

